Relatos y cuentos 8 November, 2016 Jake No comments

Leyendas de las cárceles de piedra

Leyendas de las cárceles de piedra

Los sitios en donde se han encerrado históricamente a quienes han cometido algún delito, guardan entre sus muros leyendas que son merecedoras de ser contadas. Éste es el caso del Castillo de San Jorge, lugar en donde eran encarcelados criminales sumamente malvados.

Se decía que el encargado de la prisión conocía perfectamente las ciencias ocultas, mismas que les enseñaba a aquellos que demostraban verdadero interés. Por supuesto, sus lecciones tenían que ser pagadas de alguna forma.

Sus educandos debían realizar labores extremas como por ejemplo laborar jornadas de 16 horas diarias sin descanso.

El director del presidio impartía sus lecciones de noche, pues aseguraba que de esa manera su alma se podía vincular con la del demonio de una forma mucho más sencilla. Muy pocos lograron llegar hasta el final del curso, el cual tenía una duración mínima de siete años, pues en un lapso menor que ese era imposible enseñar todas y cada una de las técnicas de quiromancia y cartomancia.

En ese mismo recinto, sucedió un hecho que al poco tiempo se convirtió en leyenda y es que uno de los presos intentó escapar de un modo bastante peculiar. No dedicó sus esfuerzos a cavar ningún túnel, ni trató de engañar a los guardias, sino que consiguió un trabajo en la lavandería y una tarde en la que ese cuarto se quedó solo, se metió en una tina de piedra, se cubrió con una manta y esperó a que otro de sus compañeros llevara el recipiente al patio trasero que era donde se lavaba.

Sin embargo, fue descubierto por el preso que iba empujando la tinaja y sin tener tiempo para reaccionar, fue ahogado con las mismas sábanas que lo cubrían. En los muros de aquel castillo aún se pueden escuchar los lamentos del preso marcado con el número 696.

Finalmente el director de la cárcel fue removido de su cargo y apresado ahí mismo, pues las autoridades descubrieron sus malos manejos.

Relatos y cuentos 29 September, 2016 Jake No comments

Cuento corto de terror El conductor de la carroza fúnebre

Desde que cumplió los 18 años, Narciso se había desempeñado como repartidor de una empresa que prescribía pedidos por Internet. Le gustaba mucho su trabajo, pues durante las entregas podían conocer a gente de todo tipo.

Recogía su itinerario de entregas, encendía el GPS de la unidad y recorría las calles de la ciudad por seis horas sin parar.

Platicando con su cuñado, se enteró de que le pagaban más a los conductores de carrozas fúnebres que a él.

Cuento corto de terror El conductor de la carroza fúnebre

– No es posible, yo transportó material frágil y ellos a personas que ya están muertas. Expresó con cierta molestia.

– Eso es cierto cuñado, pero ¿qué tal si en uno de esos viajes se topan con un fantasma?

– Los fantasmas no existen. Únicamente los encontraras en las películas o en los cuentos de terror, pero no en la vida real.

Narciso le avisó con tiempo a su patrón que iba a cambiar de trabajo, pues como su jefe había sido tan bueno con él, no deseaba perjudicarlo de ninguna manera.

El primer lunes del mes de febrero, Narciso se presentó en la funeraria listo para trabajar:

– Aquí tiene su uniforme, por favor cámbiese y deje su ropa en ese perchero. Dijo el encargado.

Toda la indumentaria era obscura, con excepción de la camisa. Subió a la carroza y esperó a que el dirigente de la funeraria le indicara el domicilio en donde debía recoger al primer finado del día.

Cuando recibió el aviso, se subieron al vehículo dos integrantes más de la empresa, quienes eran los encargados de acomodar el féretro en su lugar.

– ¿Qué, le temes a los muertos?

– No, ellos no pueden hacernos nada. En cambio, de los vivos sí que hay que cuidarnos. Respondió Narciso.

Pese a esta contestación, los hombres que lo acompañaban, se percataron de que casi no hablaba mientras un cuerpo era trasladado al panteón. Eso les dio la idea de jugarle una broma pesada.

Cierto día uno de ellos le informó al Narciso que a su jefe se le había pasado decirle que tenían que llevar a un muerto que se encontraba en una de las capillas rumbo al camposanto.

– Pero si el día de hoy no he visto ningún servicio funerario aquí. Dijo Narciso.

– Si, en la capilla seis se encuentra el féretro que debemos transportar. Lo que sucede es que como tú entras a las 9:00 de la mañana, no te enteras de lo que sucede en el turno nocturno. Respondió el asistente.

Dentro de la caja se encontraba el otro ayudante, quien tenía pensado salir en determinado momento del trayecto, para espantar a Narciso.

Más o menos a la mitad del recorrido se escucharon ruidos en el féretro.

– ¿Qué es eso? Preguntó Narciso.

– No es nada, seguramente son tus nervios. ¿Dormiste bien? Mencionó el copiloto.

Sin embargo, antes de que el otro individuo pudiera salir del ataúd para asustar al conductor de la carroza, una aparición se dejó ver en el retrovisor del vehículo, haciendo que Narciso perdiera el control de la unidad y cayera al vacío dado que circulaban en el tercer piso del periférico.

Por suerte, no hubo ningún daño colateral. No obstante, los tres hombres que viajaban en la carroza murieron instantáneamente.

Relatos y cuentos 29 September, 2016 Jake No comments

Cuento corto El cabalgante extraviado

Cuento corto El cabalgante extraviado

Macedonio era un hombre al que le gustaba explorar las tierras feudales. Poseía un corcel de color marrón y llevaba consigo una cantimplora y una espada afilada para defenderse ante cualquier situación que pudiera llegar a pasarle.

Él no utilizaba brújula para quedarse, sino que lo hacía poniendo atención a los elementos (principalmente el viento y la lluvia).

Una tarde mientras recorría una zona repleta de árboles, el cielo se nubló. Las nubes no dejaban pasar el más mínimo rayo de luz.

– Estos nubarrones seguramente me traerán mala suerte. Debí de quedarme en el pueblo anterior.

A lo lejos vio una cabaña con luces encendidas en su interior.

– Ojalá quienes vivan ahí, me den asilo al menos hasta que pase la lluvia.

Llamó a la puerta en repetidas ocasiones, pero nadie acudió abrirla. Fue entonces cuando tomó la decisión de acercarse a uno de los ventanales, para observar si en efecto había alguien en la cabaña o si la luz que veía provenía de una vela encendida.

Miró que en el comedor había un hombre sentado a la mesa, tenía en frente de él un plato de comida, más parecía que aquel sujeto se había quedado dormido.

Posteriormente macedonio volvió a pararse frente a la puerta de entrada y a golpes logró abrirla. Asombrosamente, el hombre que estaba sentado en el comedor, ni se inmutó.

Luego el cabalgante fue hacia donde se encontraba el dueño de la casa y lo tocó suavemente en el hombro con la intención de despertarlo.

En ese instante, el cuerpo de aquel sujeto se convirtió en polvo. Macedonio no daba crédito a lo que acababan de ver sus ojos. Y es que no solamente ocurrió eso, sino que la cabaña se transformó en una casa moderna hecha de ladrillos y cemento.

De algún modo aquel hombre había abierto un umbral y con ello viajó al futuro. Este fue un ejemplo de cuentos cortos de ciencia ficción.

Relatos y cuentos 29 September, 2016 Jake No comments

Leyendas verdaderas de terror cortas El bebé de Silvia

Leyendas verdaderas de terror cortas El bebé de Silvia

Silvia sentía que se le acababa el tiempo para ser madre, pues en menos de seis meses cumpliría 40 años y aún ni siquiera se había comprometido con nadie.

Era una dama autosuficiente que tenía además unos buenos ahorros en el banco, por lo que decidió ponerse en contacto con una clínica de reproducción asistida. Ya sabes, uno de esos lugares en donde realizan inseminaciones in vitro.

Este asunto sólo lo conocían sus padres, pues ella no quería que sus parientes supieran nada acerca de su decisión, pues eran personas que al enterarse seguramente crearían millones de chismes que nada tendrían que ver con la realidad.

Eligió una empresa que estaba cerca de su casa, fue a verlos y programó una cita para el mes de noviembre. Pagó todo el procedimiento por adelantado y el día en el que se realizaría la implantación acudió al nosocomio con dos horas de anticipación.

Antes de pasarla al quirófano, el médico de explico que los planes habían cambiado y que ahora el proceso sería diferente, aunque sin que el costo aumentara. Silvia fue anestesiada y mientras estuvo dormida soñó con leyendas verdaderas de terror cortas, o sea episodios oníricos en los que lo único que podía ver a su alrededor eran charcos y charcos de sangre.

Después escuchó la voz del galeno quien le dijo que el procedimiento había concluido con éxito y que ahora debía tomar las cosas con calma, pues dicho proceso era considerado como un “embarazo de alto riesgo”.

Transcurrieron 20 semanas y Silvia ya no podía del dolor. Era incapaz de levantarse de su cama y su vientre había crecido entre un 300 y 500%.

Haciendo un verdadero esfuerzo, se levantó y quiso dirigirse a la puerta para ir con dirección al hospital. Sin embargo, al salir de su cuarto cayó en el corredor y a los pocos minutos todo su cuerpo comenzó a hincharse de forma incontrolable.

Sus músculos estaban tan inflamados que se separaron de los huesos hasta que su esqueleto se separó por completo de ella. De entre los despojos, surgió una criatura horrible que devoró la carne y salió para ocultarse de la gente.

Relatos y cuentos 17 September, 2016 Jake No comments

Mitos cortos de esqueletos

En un pequeñísimo pueblo de apenas mil habitantes, cuentan que un herrero mientras estaba trabajando comenzó a escuchar unas castañuelas. Su primer instinto fue girar la cabeza hacia atrás y vio con horror a un esqueleto inmóvil que lo señalaba con el dedo.

– Debes ir al panteón y en la tumba en donde dice Don Iván Rodríguez tienes que romper la lápida. Dentro de ella hallarás un costal lleno de monedas de oro. Yo volveré por ellas dentro de una semana. En caso de que no cumplas esta petición, te perseguiré hasta el final de tus días como lo hice con tus antepasados.

El forjador se quedó pensando en lo que le dijo la aparición y enseguida cayó en cuenta que sus palabras encerraban algo de verdad, dado que tanto su padre como su abuelo habían muerto con apenas 40 años de edad, por causas desconocidas.

Sin embargo, no quiso contarle a nadie acerca de lo que había vivido y continuó haciendo su trabajo de manera habitual hasta que un día enfermó gravemente. Era un padecimiento muy extraño, los huesos de las piernas y brazos se le endurecieron. Por si esto fuera poco, casi no podía hablar.

Mitos cortos de esqueletos

Fue así que le contó a su mujer lo que había acontecido hacía más de una semana en su negocio. Su esposa en vez de asustarse por lo que el hombre le refería, le comentó que ya había oído esos mitos cortos de la calavera. Según ella, este esqueleto sólo se le aparecía a los herreros que arreglan chapas de los domicilios cercanos al panteón. Después del relato, el forjador mandó a su esposa hasta el camposanto, para que localizara la tumba y con uno de sus marros convirtiera la lápida de Iván Rodríguez en añicos. Para su sorpresa, en efecto había una bolsa llena de monedas de oro. A los pocos días, el cerrajero recuperó la salud.

Relatos y cuentos 17 September, 2016 Jake No comments

Leyendas cortas ficticias El origen del “Truco o trato”

De acuerdo con la tradición anglosajona se sabe que el “Día de brujas” es la fecha en la que los hechiceros y demás espíritus que habitan en el inframundo se mimetizan con los seres humanos y pasean por el mundo sin ser molestados.

Sin embargo, hay un enfoque más macabro que afirma que de ese acontecimiento también nace lo que se conoce como “Truco o trato”. Ya sabes, la famosa frase que en la actualidad los niños usan para obtener golosinas.

Leyendas cortas ficticias El origen del "Truco o trato"

Algunas personas con las que he platicado, califican a esos relatos como leyendas cortas ficticias, debido a que no existe un texto en donde se recojan testimonios de la gente que habitó el planeta en el siglo XIX.

Yo prefiero mantenerme al margen y ofrecerte lo que dicha postura afirma. Se supone que un espíritu de nombre Jack apareció la noche de Halloween en un recóndito poblado de los Estados Unidos de Norteamérica.

El ente se paró frente a un domicilio y llamó a la puerta tres veces. Antes de que los moradores de la vivienda acudieran a abrir, el espíritu se convirtió en un humano y les pidió que le dieran una rebanada de pastel de calabaza.

A cambio de esto, él les ofreció podar su jardín durante una semana sin paga. No obstante, el dueño de la vivienda no aceptó el trato. Esto hizo que Jack se molestara y que lanzara un conjuro sobre esa casa.

Desde ese momento, la casa marcada con el número 13 de esa calle fue conocida como la Mansión Maldita, pues nadie volvió a ver a sus habitantes.

Los años pasaron y esta historia fue contada de generación en generación haciendo hincapié en la frase “truco o trato”. Por esa razón, si algún día te topas con un ente en noche de Halloween, lo mejor es aceptar el trato que te ofrece, si es que no quieres sufrir un maligno encantamiento.